El 70% de los expatriados reconoce que el haber trabajado fuera ha mejorado sus perspectivas laborales, y un 63% confiesa que su situación económica también. No obstante, sólo un 28% se siente satisfecho del tiempo que pasa con su familia y uno de cada cinco teme perder su trabajo.

Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Suiza e Irlanda son, por este orden, los destinos más valorados por aquellos que se plantean una experiencia internacional. Los ingenieros y los profesionales relacionados con las ciencias sociales y jurídicas son los perfiles más atractivos para trabajar en el extranjero. Estos datos, extraídos de la Guía Laboral 2017 de Hays, retratan a las personas que trabajan fuera, una opción cada vez más valorada.

Aunque este análisis confirma que el porcentaje de trabajadores que valoraría la posibilidad de irse al extranjero se redujo en 2016 -del 55% al 50% en el caso de los empleados, y del 62% al 57% entre los desempleados-, la cifra de los profesionales expatriados que cree que sus expectativas profesionales mejoran no deja lugar a dudas. En este caso es el estudio Cigna, Globally Mobile Individuals, el que recoge que tres de cada cuatro empleados expatriados están felices con su vida actual en el extranjero porque, según el 70%, han mejorado sus perspectivas laborales y en opinión del 63% su situación económica. Otro dato que destaca el 61% es que tiene acceso a una asistencia sanitaria de calidad. Cigna ha elaborado este análisis a partir de 2.003 entrevistas online a empleados expatriados entre 25 y 59 años.

Trabajar en el extranjeroTrabajar en el extranjero

Otra de las conclusiones que se desprenden del estudio de Cigna es que trabajar en el extranjero es más una decisión que una obligación. La mayoría de los expatriados (33%) buscó un puesto que tuviese entre sus condiciones el traslado a otro país. Un porcentaje que aumenta en el caso de los destinados a Oriente Medio (44%) o Europa (35%). El resto tuvo que marcharse por orden de su empresa (19%), fue reclutado por una compañía local (155), encontró un empleo después de que su pareja fuese destinada a otro país (12%), o consiguió un trabajo gracias a la ayuda de una universidad o escuela de negocios (7%).

Los expertos en expatriación coinciden en que trabajar fuera del país de origen es un modo de vida: los profesionales son conscientes de que una vez que aceptan una asignación internacional, la vuelta a casa es incierta; saben que es el punto de partida de una carrera internacional que les llevará a distintos puntos del planeta. Según Eduardo Pitto, director comercial de Cigna, la movilidad internacional es una forma de vida que, ya sea por elección o por asignación, es cada vez más corta: “Hace una década ir al extranjero suponía un período de tres o cuatro años. Ahora éste puede llegar a durar menos de 12 meses”.

Entre las razones para salir fuera, el 74% de los entrevistados por la aseguradora afirma que lo que más les atrajo fue la experiencia internacional que ganarían trabajando en el extranjero, un 71% por la posibilidad de mejorar su calidad de vida y, por último, un 70% valoraba la oportunidad de salir de la monotonía y vivir una nueva aventura, en el ámbito laboral y en el personal.

pros y contras de trabajar en el extranjeroPros y contras

Uno de los aspectos que más valoran los profesionales que trabajan fuera es la buena relación con sus compañeros, un 82% frente al 71% de los empleados en general. El 73% aprecia mantener una buena relación con los supervisores (65% entre los que trabajan en origen), y el 64% de los que está en una asignación cree que tiene un horario y una carga de trabajo razonable, un porcentaje ocho puntos por encima del de sus colegas en la central. El 56% de los expatriados cree que trabajar fuera es una oportunidad para crecer y aprender, un 10% más que los empleados en general.

Sin embargo, la situación financiera -menos de un tercio está satisfecho de ello – y pasar más tiempo con la familia -sólo el 28% está conforme con el tiempo que pasa con su familia- son algunos de los aspectos mejorables en la vida de los expatriados.

El estudio de Cigna concluye que el índice de bienestar de los trabajadores internacionales es peor que el de la población trabajadora en general: con un 61,5 sobre 100, es 1,8 puntos inferior al de un empleado corriente. Otra de las circunstancias mejorables es la salud: el 40% de las empresas no proporciona ningún beneficio médico, y el 15% de los encuestados no cuenta con ninguna cobertura.

La inseguridad y la soledad del expatriadoLa inseguridad y la soledad del expatriado

Los canales de comunicación no parecen haber paliado una de las quejas habituales de los profesionales que trabajan fuera. Según el informe ‘Globally Mobile Individuals’, de Cigna, un 19%de los expatriados se siente solo, un porcentaje que aumenta hasta el 25% si el profesional está soltero o no vive acompañado. También se lamentan de la inseguridad laboral: uno de cada cinco teme perder su trabajo. La mayoría querría permanecer en su destino más tiempo. Es el caso de los entrevistados residentes en EEUU: más de la mitad lleva allí siete años y, de éstos, el 64% quiere quedarse.

Fuente: Diario Expansión

Imagen de portada: Freepik

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