Ocupaciones nunca vistas están revolucionando el mercado laboral. Todas ellas están creando puestos de trabajo para los que buscan perfiles muy cualificados que tengan una gran variedad de habilidades.

agricultor chef
Agricultor Chef

Gran parte de las nuevas ocupaciones son el resultado de la fusión de varias profesiones más tradicionales. Así ha nacido el agricultor chef, que ha surgido a raíz de la colaboración entre cocineros y agricultores, quienes trabajan juntos en el desarrollo de semillas y en la realización de productos. En esta sinergia, ambos perfiles deben conocer en profundidad los procedimientos y las técnicas del otro. “El trabajo del agrochef está directamente relacionado con la necesidad de gestionar toda la cadena por la que pasa el producto que se cocina. La alimentación saludable es una de las realidades que más impactará en la sociedad en las próximas décadas y que contribuirá a una mayor longevidad con calidad de vida”, explica François Gaffinel, director general de Sodexo BI.

Para simplificar, se podría tratar de una práctica tan antigua como la del cocinero que cuenta con su propio huerto. Sin embargo, hoy se forja una relación íntima entre el mundo de la agricultura y la cocina con el objetivo de trabajar con ingredientes beneficiosos para la salud. De esta manera, el nuevo profesional se convierte en un experto en nutrición, combinación de alimentos y cultivo de verduras, hortalizas y frutas.

Pero no sólo eso, sino que poco a poco sus productos también pasan a formar parte de su marca personal. Algo imprescindible entre estos profesionales, ya que la mayoría de ellos apuestan por crear sus propios negocios y deben convencer al público con sus nuevas propuestas.

  • Formación. Nuevos grados como el de Ciencias Culinarias y Gastronómicas cuentan con salidas laborales en sectores de gastronomía, salud, restauración comercial o industria alimentaria.
  • Habilidades. Capacidad de manipular alimentos y de innovación para aplicar técnicas culinarias.

 

arqueólogo digital
Arqueólogo Digital

En los últimos años también han nacido ocupaciones que se encargan de solucionar problemas relacionados con las nuevas tecnologías y de gestionar la identidad que tienen las empresas y los usuarios. Así actúan los arqueólogos digitales. Hoy, son imprescindibles para borrar la información que puede dañar la imagen de los usuarios, así como para investigar en contenidos que han quedado perdidos en la Red.

Se trata de una tendencia a nivel mundial y ya han surgido numerosas agencias especializadas en los derechos del uso de las tecnologías de la información. Es el caso Bórrame.es, plataforma que actúa en nuestro país y ofrece sus servicios a particulares y compañías que desean eliminar algún tipo de contenido online. “Aquéllos que quieran desarrollar su carrera en plataformas como Bórrame.es deben contar con un perfil profesional mixto, es decir, que combine nociones jurídicas e informáticas. Así, el abogado debe conocer la legislación relacionada con las nuevas tecnologías y el informático debe especializarse en protección de datos. Los casos más sencillos pueden implicar dos o tres meses de trabajo como, por ejemplo, los que simplemente consisten en posicionar bien a alguien en la Red. Sin embargo, los más complicados pueden durar hasta un año”, concluye Manuel Moreno, director de Bórrame.es

  • Formación. Másteres especializados y cursos específicos en protección de datos en el entorno digital que combinen materias del área informática y jurídica.
  • Habilidades. Se busca gente experta en tecnología, que domine las redes sociales y sea analítica a la hora de estudiar los contenidos.

Especialistas que borran tu huella online

Borrar los datos personales de sus clientes en plataformas como foros o redes sociales y eliminar su historial de Google, así como los comentarios que pueden dañar su imagen, y asesorar en términos de protección de datos son algunos de los servicios de Bórrame.es. Esta empresa defiende el derecho al olvido en internet. Para ello, diferentes expertos llevan a cabo la limpieza de la huella digital de los usuarios. En definitiva, actúan como arqueólogos digitales, perfiles con una gran proyección de futuro, ya que cada vez nos comunicamos más a través de internet.

“Tenemos que conocer la legislación de cada país para saber cómo podemos actuar según cada caso. Por ejemplo, es más fácil borrar información de páginas web alojadas en lugares en los que se ha desarrollado bastante la regulación de protección de datos y se da prioridad a la privacidad de los usuarios. Sin embargo, es más complicado en aquellos en los que prima la libertad de expresión, como en Estados Unidos, ya que ésta muchas veces está por encima de la privacidad, si la información que se ha publicado se considera de interés público”, asegura Manuel Moreno, director de Bórrame.es, quien comenta que el salario de estos profesionales varía según el convenio de la compañía, pero se suele encontrar en torno a los 20.000 y 30.000 euros brutos al año.

responsable relaciones virtuales
Responsable de relaciones virtuales

Los nuevos valores vinculados con la transparencia, el trabajo colaborativo y la importancia de compartir información ha obligado a las organizaciones a modificar sus equipos. Para ello, se necesitan profesionales capaces de plantear nuevas formas de configurar las plantillas. Los encargados de ello son los responsables de relaciones virtuales que gestionan equipos en un entorno en el que todo está conectado a internet. Estos responsables están revolucionando los departamentos de recursos humanos y son especialistas en trabajar con los avatares y la identidad de los usuarios, algo crucial, por ejemplo, durante los procesos de selección en los que se investiga la imagen online de los aspirantes.

Según concluye Germán Nicolás, director general de consultoría de Korn Ferry España, la digitalización es la principal responsable de esta transformación. De ahí que estos expertos deban dominar el uso de las redes sociales. “La empresa como debe cuidar su imagen en internet y al mismo tiempo conocer la marca individual que tiene cada profesional. Por eso, el especialista en recursos humanos debe añadir a sus habilidades tradicionales, el dominio de las herramientas digitales y aplicarlo a la gestión de personas”. Además de este perfil tecnológico los nuevos profesionales también deben formarse como coach, y es que para construir la identidad virtual de alguien también hay que conocerle desde un punto de vista psicológico.

Actualmente, estos expertos se están incorporando sobre todo en grandes organizaciones, pero se espera que dentro de unos años sean uno más en todas las plantillas, como lo son los responsables de relaciones laborales o de prevención de riesgos.

  • Formación. Los másteres de innovación digital en recursos humanos o de dirección innovadora de los RRHH 2.0 enseñan a reclutar, captar talento e impulsar la marca de la firma en internet.
  • Habilidades. Se requieren las capacidades tradicionales de reclutamiento y un gran dominio de las herramientas digitales.

 

Construir perfiles digitales
La digitalización ha obligado a los departamentos de recursos humanos de las compañías a incorporar nuevas herramientas y a desarrollar funciones diferentes a la hora de gestionar las plantillas o reclutar a candidatos. Germán Nicolás, director general de consultoría de Korn Ferry España explica que “la gestión de la marca de los profesionales y la de la propia empresa son tareas fundamentales. Antes íbamos mucho a las universidades o ferias para atraer talento y ahora, sobre todo, acudimos a internet. Estamos en un momento en el que tener una identidad 2.0 es crucial”. Por eso, hoy entran en juego los responsables de relaciones virtuales. Estos expertos se encargan de construir los perfiles de la empresa en los medios sociales, de esta forma la organización se puede comunicar de manera constante con la plantilla y con los futuros empleados. “Aunque aún no tenemos un departamento específico para todo ello, en la compañía sí hay expertos que desarrollan estas funciones en la compañía y trabajan de forma transversal en los departamentos de márketing, tecnología y recursos humanos. El objetivo es crear una marca potente y potenciar la comunicación en la Red”, asegura Nicolás, quien habla de la necesidad de herramientas como Glassdoor, portal americano en el que los profesionales conocen cómo son las compañías por dentro.

Enfermeros de la salud medioambiental
Enfermeros de la salud medioambiental

Son médicos especialistas en enfermedades provocadas por nuestro entorno y, por lo tanto, tienen que responder ante nuevas intolerancias que quizá aún no estén muy investigadas. “Su formación y campo de actuación ha evolucionado desde los riesgos laborales tradicionales hasta el estrés o las alergias y las enfermedades raras, ante la hipersensibilidad a los químicos que complican la salud. Hospitales generalistas y especializados, servicios médicos de grandes empresas con plantillas amplias, centros de salud, clínicas especializadas y agencias gubernamentales demandan ya a estos profesionales”, explica François Gaffinel, director general de Sodexo BI, que sitúa a esta profesión como una de las más necesarias en las próximas décadas. De hecho, en 2015 ya se celebró el VIII Congreso Internacional de Medicina Ambiental en Madrid con especialistas de todo el mundo. En él se firmó la Declaración de Brunete sobre Medicina Ambiental, que resalta los principales aspectos que tienen más repercusión en la salud pública y que ha sido respaldada por más de 100 entidades y profesionales.

  • Formación. Cursos de patología ambiental que ofrecen la Universidad Complutense de Madrid, Fundación Alborada y Fundación Vivo Sano. El Ilustre Colegio de Madrid también imparte un curso. Una de las instituciones referentes es la American Academy of Enviromental Medicine.
  • Habilidades. Deben ser profesionales concienciados en las nuevas enfermedades y combinar la formación tradicional con la investigación en los nuevos hábitos y costumbres.

Gestión del medio ambiente en las empresas

Enfermedades tan comunes como las respiratorias, el asma o las alergias están provocadas por los efectos del ambiente. El aumento de este tipo de patologías ha hecho que cada vez tomen más importancia los departamentos de los organismos que trabajan para reducir las emisiones perjudiciales y que mantienen una relación directa con los enfermeros de salud medioambiental. Por ello, en las próximas décadas los profesionales dedicados a la gestión ambiental van a tener un papel fundamental dentro de las empresas. Así lo percibe Gema Pastor, técnico de medio ambiente del servicio de gestión ambiental del Hospital Clínico San Carlos. “Organizamos actividades dentro del hospital para concienciar a todo el personal. Nos centramos, sobre todo, en qué efectos puede tener la generación de nuevos residuos sanitarios, cómo se deben reciclar y cómo se pueden controlar las emisiones que provocan contaminación atmosférica”.

Aunque recuerda que este departamento empezó a funcionar en 1996, es desde hace unos años cuando esta temática ha cobrado mayor importancia a nivel social. Se trata de un asunto tan amplio que los profesionales pueden proceder de diferentes ramas como la biología, química o ambientología. Después, resulta imprescindible realizar una especialización en gestión ambiental. Los expertos también deben contar con una gran habilidad de coordinación, ya que tienen que trabajar con todos los departamentos de una empresa. En este caso, tal y como señala Pastor, deben saber cómo se actúa en el campo de la enfermería, así como conocer los últimos avances del laboratorio.

Pero además de trabajar en los centros relacionados con la salud, estos nuevos especialistas también serán demandados por los departamentos de calidad de las compañías, que deben cumplir con las normativas de medio ambiente locales e internacionales.

almacenador de energía
Almacenador de Energía

Este nuevo profesional, que debe contar con la titulación de ingeniería industrial, se encarga de crear diferentes soluciones para canalizar la energía que generamos. Para llevar a cabo grandes proyectos trabajan mano a mano con los sistemas de energías renovables, pero también desarrollan nuevas aplicaciones que facilitan los hábitos del día a día. Por ejemplo, ya se están creando dispositivos que realizan el acopio desde nuestra piel y ropa para activar dispositivos electrónicos. Son proyectos a medio plazo, pero lo que ya está siendo una gran revolución, que demuestra cómo se pueden aplicar estas nuevas técnicas al día a día, está siendo la recolección de energía generada por un grupo de personas para aplicarla al mantenimiento de diferentes infraestructuras. Así se está realizando en algunos gimnasios en los que, por ejemplo, las bicicletas estáticas están conectadas a la red eléctrica, de manera que el uso de las instalaciones sirve para retroalimentar al edificio.

Formación. La carrera de ingeniería industrial es la más adecuada, ya que aborda las diferentes ramas que debe dominar este experto.
Habilidades. Los conocimientos mecánicos y eléctricos son esenciales, así como la capacidad innovadora. Hay que dominar la tecnología actual y a partir de ahí ser capaz de seguir desarrollando nuevas ideas.

piloto de drones
Piloto de Drones

La industria de los drones disfruta de una proyección a nivel mundial y se espera que genere oportunidades de negocio con un valor total de 127.000 millones de dólares. Pilotar estos artilugios ya se ha convertido en una de las profesiones de moda.

Después de que el terremoto de la localidad de Lorca (Murcia), en 2011, sacudiera a esta ciudad, quedaban por delante largas tareas de reconstrucción y reactivación económica. Aquel momento fue uno de los primeros en los que en España empezó a ser visible cómo se podía emplear un dron para actuar en situaciones de catástrofe: desde una compañía de seguros que utilizó este sistema para fotografiar los edificios afectados, y así realizar una primera valoración más rápida, hasta la recogida de imágenes aéreas de la ermita de San Lázaro, una de las estructuras más afectadas, y así contribuir al estudio sobre la gravedad de los daños.

En apenas unos años el mercado de los drones ha adquirido una gran importancia, pero no tanto por el sector en sí mismo, sino por la aplicación que puede llegar a tener en una gran cantidad de áreas. Tanto es así que se espera que esta industria genere oportunidades de negocio con un valor total de más de 127.000 millones de dólares (en torno a 113.000 millones de euros) a nivel mundial, según las conclusiones establecidas en el informe Clarity from above, elaborado por PwC. Los sectores de infraestructuras, agricultura y transporte son los que a día de hoy se pueden beneficiar más con la implantación de esta tecnología. Unas cifras que auguran el éxito a nivel mundial de este sector, si además también se tienen en cuenta las previsiones de la Comisión Europea que prevé que en los próximos años esta industria moverá alrededor de 15.000 millones de euros y creará 250.000 empleos.

Perfil de éxito

Una tendencia clara es el puesto de piloto de drones. En la Agencia de Seguridad Estatal (AESA) ya hay 65 organizaciones de formación aprobadas (ATOS) para impartir cursos RPAs la tecnología del dron, y en un año aproximadamente se ha pasado de 500 operadoras de drones a 1.300. Éstas son las organizaciones habilitadas para realizar investigaciones técnicas o científicas con drones. “Para ejercer como piloto profesional hay que realizar uno de estos cursos homologados, que constan de una parte teórica y otra práctica, y exigen un certificado médico que es similar al que se le pide a la tripulación de un avión, así como tener un seguro de responsabilidad civil. Después, se debe presentar la documentación a AESA, encargada de emitir las autorizaciones necesarias. Finalmente, los pilotos sólo podrán actuar bajo el amparo de una operadora”, explica José Antonio Álvarez, secretario general de Droniberia, asociación empresarial sectorial de empresas de drones, que actúa como intermediaria entre la Administración y las compañías.

Desde la entrada en vigor en 2014 de la normativa, que establece los requisitos para el pilotaje de los drones, es imprescindible realizar esta formación para poder realizar un uso profesional. Sin embargo, “para volar un dron de forma lúdica, no es necesario ser piloto ni estar registrado en AESA, pero sí hay que respetar las normas de seguridad. Las principales son no poner en riesgo a terceros, volar de día, tener el dron siempre a la vista y no superar los 120 metros de altura, entre otras”, explican desde AESA. Durante la formación, que puede llegar a costar 1.300 euros, se entra en detalle sobre aspectos como la reglamentación, conocimientos de la aeronave o meteorología. Puede ser de nivel básico para manejar el dron en zonas de alcance visual y avanzado que permite actuar en lugares fuera de la zona visual.

La compañía Actividades Aeronáuticas Lucense fue pionera en la creación de estos cursos y hoy junto al Real Aeroclub de Lugo son un referente en el sector. “El perfil del alumno es muy variado, pero principalmente hay dos tipos: por una parte, están aquellos que ya estaban utilizando drones y necesitan acreditase y, por otra, los que ven en este campo una salida laboral en el futuro”, comenta Luis Abelleira, gerente de Aerolugo y directivo del Real Aero Club de Lugo y Droniberia.

Aunque ésta sea la formación imprescindible, es necesario contar con nociones de electrónica para mantener el aparato, pero lo que realmente aporta un punto extra a estos perfiles es el conocimiento es la capacidad de desarrollar software para que se puedan sacar conclusiones a partir de los datos recopilados por el dron. Algo que les hará muy atractivos para labores de filmación, topografía, vigilancia o fumigación, algunas de las principales actividades en las que ya están trabajando los pilotos de drones. Por su parte, Alfonso Navarro, jefe de enseñanza de Aeroclub de Castellón añade que “como norma general estos profesionales tienen inquietudes por el progreso y las nuevas tecnologías, están abiertos a nuevas formas de desarrollar trabajos minimizando costes y riesgos personales. Además, tienen funciones variadas dentro de la operadora que van desde el pilotaje y manejo de los diferentes equipos de a bordo hasta la gestión de permisos, licencias y seguros”.

En el caso de Hemav, empresa de drones en Barcelona, ya se está trabajando en una bolsa de empleo de pilotos. En su empresa, que también imparte sus propios cursos, ya hay alrededor de 15 pilotos de drones. “Existe la posibilidad de que los alumnos se incorporen a la plantilla y el salario ronda los 1.500 euros al mes”, comenta Adriana Triviño, responsable del área de formación de Hemav.

Siguientes pasos

Actualmente se continúa trabajando en la normativa y se confía en que implique un nuevo paso en la evolución del sector. Por ejemplo, con la regulación actual se pueden emplear los drones para actividades de investigación, operaciones de emergencia o trabajos de publicidad. Por su parte, los expertos del sector esperan que la nueva legislación sea más flexible y que además se permita actuar a los pilotos sin la obligación de estar amparados por una operadora.

Mientras tanto, se continúa trabajando en nuevos proyectos muy ambiciosos, como el del aeródromo de Rozas (Castro de Rei, Lugo). Promete convertirse dentro de cinco años en un polo de investigación sobre la tecnología de los drones, y ser así un referente en toda Europa. De momento, cuenta con el apoyo de Indra, Inaer y la Xunta de Galicia, que en total invirtieron en él 115 millones de euros.

Nuevos retos

La industria de los drones crece a un ritmo vertiginoso. Muestra de ello es el proyecto de la empresa China Ehang, que presentó en Las Vegas un dron con capacidad para dos personas. Pesa 440 kilos y puede alcanzar 96 kilómetros por hora. Compañías como Amazon o Google presentan propuestas más fáciles de implantar para agilizar las entregas. Por ejemplo, Amazon espera enviar paquetes en menos de 30 minutos con un coste de 10 céntimos, frente al actual de 2 a 8 dólares. En el campo del transporte, otro de los proyectos en los que se está trabajando es el envío de un desfibrilador a una velocidad de 100 kilómetros por hora a pacientes que estén sufriendo un paro cardiaco y así aumentar la tasa de superación de estos ataques.

Los drones como herramientas de trabajo

¿Qué debes hacer para poder utilizarlos?

1. Estar registrado en AESA.
2. Contar con un seguro de responsabilidad civil específico para aeronaves.
3. Ser piloto de drones (tener conocimientos teóricos y prácticos de la aeronave a pilotar).
4. Tener el certificado médico en vigor.

¿Dónde no se pueden usar?

1. No se puede operar en zonas urbanas.
2. No está permitido volarlo sobre aglomeraciones de personas: parques, playas, conciertos, bodas, manifestaciones, procesiones, etcétera.
3. Está prohibido volarlo de noche.
4. No puede utilizar en espacio aéreo controlado.
5. No debe operar cerca de aeropuertos y aeródromos.
6. Es imprescindible no poner en peligro a terceros.

  • Formación: cursos homologados por AESA. Se deben realizar en las organizaciones de formación aprobadas para ello (ATOS).
  • Habilidades: interés por los progresos tecnológicos, espíritu innovador y capacidad de adaptarse a nuevas formas de trabajo.

agregador de talento
Agregador de talento

El trabajo por proyectos es ya una realidad en el mercado laboral. Ante esta situación, son esenciales nuevos expertos en recursos humanos que localicen el perfil idóneo para cada actividad y que actúen como intermediarios entre las empresas y los profesionales.

De la misma manera que Hollywood reúne al reparto y a los diferentes miembros de un equipo para llevar a cabo sus producciones, los nuevos reclutadores van a buscar a los mejores profesionales para que se ocupen de las nuevas propuestas de una empresa por un periodo determinado. En un escenario en el que cada vez se trabajará más por proyectos, hacen falta expertos que sepan seleccionar al perfil idóneo para cada iniciativa de la compañía. Son los agregadores de talento, especialistas en recursos humanos que manejan enormes bases de datos de profesionales de cada sector.

Ante la previsión de que las organizaciones se irán reduciendo a su núcleo esencial, las compañías necesitarán a estos agregadores, que funcionan como conectores entre las empresas y los profesionales: por un lado, las compañías buscan personal muy cualificado para un proyecto en concreto y, por otro, los profesionales tienen que competir con cientos de aspirantes al mismo puesto. En este nuevo panorama laboral, estos expertos se encargan de gestionar procesos de selección que van más allá de la simple búsqueda de candidatos: se debe llevar a cabo la entrevista personal, pero también hay que verificar los datos que aparecen en sus perfiles de las redes sociales, comprobar sus habilidades y valorar su grado de adecuación al proyecto y a los valores de la compañía.

“Los especialistas en construir equipos para proyectos con fecha de caducidad ya no son una tendencia, sino que constituyen una realidad que se reclama en muchos sectores como es el caso de grandes obras de ingeniería civil, producción cinematográfica o la puesta en marcha de servicios con cierta sofisticación. Trabajar con bases de datos de los mejores profesionales de cada sector y tener la capacidad de crear esos equipos son los siguientes pasos en el mundo del headhunting”, comenta François Gaffinel, director general de Sodexo BI.

Relaciones laborales

La importancia de los agregadores de talento crecerá a medida que se consolide este panorama en el que el trabajador indefinido va a dejar de existir, y el profesional freelance no va a parar de crecer. En los últimos años, han sido las pequeñas y medianas empresas las que más han recurrido a estos profesionales. Ahora a ellas también se suman las multinacionales.

Según Freelancer, portal español de trabajadores freelance, subcontratación y crowdsourcing, Europa y Asia son centros neurálgicos de los trabajadores independientes. Actualmente, esta plataforma conecta más de 19 millones empleadores y freelance desde más de 247 países, regiones y territorios.

Esta fuerza trabajadora también está cobrando mucha importancia en grandes potencias como Estados Unidos. Allí ya hay en torno a 53 millones de este tipo de trabajadores, es decir, un tercio de la población ya ha trabajado alguna vez bajo esta fórmula, según los últimos datos publicados por la asociación Freelancers Union y Elance, plataforma para contratar freelance.

Pero conviene diferenciar a los nuevos agregadores de talento con los portales de empleo clásicos. Los profesionales que se encuentren detrás de estas herramientas deben partir de un profundo conocimiento del sector al que se dirijan. “La mayoría son y serán personas que previamente han trabajado en ese campo. Su relación con los freelance tiene que ser excepcional para poder atraerlos y retenerlos en los proyectos que los propongan, así como para saber orientar con precisión tanto al cliente como a los candidatos”, añade Gaffinel.

Expertos

Con esta intención de asociar las iniciativas de las compañías con los profesionales adecuados para cada momento han nacido nuevas propuestas en España. Es el caso de Nubelo, compañía que ha desarrollado algoritmo de recomendación (ARN) que maneja más de 24 variables de los futuros empleados como habilidades técnicas, reputación o resultados de tests. “Aunque trabajamos con perfiles de todos los sectores, sobre todo, nos centramos en profesionales digitales y proyectos tecnológicos”, explica Francisco Arrechaga, cofundador de Nubelo. En la misma línea actúa Hutz&Posner, plataforma especializada en sectores de industria, estilo de vida, ventas y márketing, IT y retail. En su búsqueda de perfiles para proyectos empresariales, que cada vez es mayor en las áreas de ingeniería, buscan al experto con la experiencia técnica específica y si es una actividad internacional se encargan de gestionar los permisos legales, como la visa de trabajo.

Ambas compañías manejan grandes bases de datos de candidatos, tanto a nivel internacional como nacional. Esta nueva gestión de los recursos humanos exige profesionales expertos en datos, que sepan manejarlos e interpretarlos, por lo que el dominio del ámbito digital es imprescindible, así como conocer todos los medios de contratación. Según Lorena García, directora del departamento de Industria de Hutz & Posner el salario medio que puede llegar a tener este experto cualificado, teniendo una experiencia mayor de cinco años, “es aproximadamente unos 35.000 brutos al año, a lo que se le suma un variable, que dependiendo de los objetivos determinados, suele ser entre 10.000 y 15.000 euros adicionales. Hablamos aquí de un salario tope, teniendo una especialización profunda en un sector y mercado particular, gracias a los años de experiencia”.

Además de los conocimientos técnicos en materia de recursos humanos, como en todas las nuevas ocupaciones, las competencias son determinantes y es imprescindible que el experto sea proactivo, tenga una gran orientación a los objetivos y sepa ponerse en la piel del candidato. No hay que olvidar que los agregadores de talento son mediadores entre empresas y profesionales, por lo que requieren una alta capacidad de negociación para temas que van desde los tiempos de entrega hasta el salario que se va acordar.

  • Formación: carreras de Relaciones Laborales, Psicología o Recursos Humanos, con un un posgrado en Recursos Humanos.
  • Habilidades: son cruciales la capacidad de negociación y de relacionarse empatía y orientación al cliente, así como la empatía.

 

Fuente: expansion.com

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