Regresar al ruedo laboral tras un despido es posible y ahora, además, se tarda menos tiempo. Los candidatos que aprovechan un programa de recolocación reducen su tiempo de vuelta de 6 a 5 meses.

“Lo siento, pero vamos a tener que prescindir de tus servicios en la empresa”. Recibir este mensaje es un mazazo para cualquiera. En ese momento sólo puedes pensar en las repercusiones económicas, laborales y emocionales que supondrá ese despido, sin imaginar que, quizá, éste sea el comienzo de una nueva etapa profesional igual de interesante (o incluso mejor).

El outplacement pretende justo eso: acompañar al candidato hacia el nuevo empleo, asesorarle y guiarle para volver al ruedo laboral. Y parece que funciona. Al menos, y según los datos presentados en su último informe de recolocación MOA BPI Group (en el gráfico), “los tiempos para la recolocación de los candidatos se han reducido considerablemente. Si durante 2014 se tardaba casi 6 meses en encontrar un puesto de trabajo, en 2015 este periodo se ha recortado a 4 meses y 3 semanas”. E, incluso, en algunos casos -“principalmente los operarios de producción para el sector industrial y personal ligado a la atención al cliente”, asegura Juan José Berbel, director general de esta consultora-, este periodo se reduce hasta los 3 meses. No sólo eso, el estudio apunta a que “el 30% de los desempleados asistidos ha conseguido una subida salarial respecto al trabajo que habían perdido“. Sin embargo, el 59% de los aspirantes a un empleo conserva el mismo estatus que mantenía antes de perder su puesto y hay un 12% que empeora y pierde su posición anterior.

Aun así, esta mejoría responde a “la ligera recuperación del mercado de trabajo”, explica el director general de MOA BPI Group, quien también apunta al repunte de la confianza empresarial. “Antes, el empresario seguía manteniendo dudas sobre la salida de la crisis, pero el hecho de que se haya acortado el tiempo de recolocación indica que el administrador ha recobrado esa confianza y vuelve a contratar”, sostiene Berbel.

Por sectores

María José Martín, directora general de Right Management España y de ManpowerGroup Solutions, asegura que en términos de contratación el sector tecnológico destaca del resto: “Por poner un ejemplo más allá del outsourcing, el que se recoge en el estudio de ManpowerGroup presentado en el Foro Económico de Davos, Human Age 2.0, mientras a nivel global los salarios permanecen estancados desde hace una década, los Haves, aquellos que cuentan con las habilidades tecnológicas demandadas como NET, SAP, Vendavo y Ruby on Rails, o capacidades de ingeniería mecánica, eléctrica y civil, sí ven una progresión”.

En el estudio de MOA BPI Group se señala el industrial como el campo mejor abonado para la vuelta al ruedo laboral. “La recolocación de los candidatos se produce mayoritariamente en el sector de la industria, que alberga al 46% de los aspirantes y de la que destacan tres áreas: automoción, hacia donde se dirige el 16% de los candidatos, farmacéutico y metalurgia, que aglutinan el 14%”. La construcción, sin embargo, apenas avanza con un 3% de recolocación, según este informe, mientras que servicios es la actividad en la que regresa al trabajo un 20% de los candidatos. En este área los más demandados son los operarios de producción (35%), los administrativos (15%) y los mandos intermedios (11%).

María José Martín identifica, además, diez puestos como los más difíciles de cubrir y, por tanto, como los más demandados: “oficios manuales cualificados, técnicos cualificados, ingenieros, perfiles IT, secretarias y personal administrativo, conductores, personal de enfermería, personal contable y financiero, profesores y profesionales del área jurídica (abogados, procuradores, secretarías legales, etecétera)”.

Lo que hay que tener

Aunque regresar al mercado laboral depende, y mucho, de las necesidades no cubiertas y de los puestos requeridos, hay determinados profesionales que cuentan con mayores ventajas frente a otros. También dentro de un programa de recolocación. La directiva de ManpowerGroup considera que, a nivel general, “el conocimiento de idiomas es importante, y el inglés es fundamental. Hay personas, tanto en áreas directivas como no directivas, que no consiguen recolocarse por no saber inglés. También es esencial contar con un buen perfil digital y construir una marca personal con presencia en redes sociales como LinkedIn. Asimismo, en la era del talento las softskill son cada vez más demandados. Son las habilidades como la flexibilidad o la capacidad de trabajo en equipo”.

La actitud es otro factor fundamental a la hora de encontrar un nuevo trabajo. Nekane Rodríguez, directora de Lee Hecht Harrison, asegura que cuanto mejor sea la actitud del candidato más posibilidades tendrá de regresar al mercado laboral: “Hay que tener ganas de aportar valor y de demostrar los méritos y cualidades”. Cierto es que algunos parten de una postura negativa y creen que no tendrán otra alternativa, “porque tienen una edad avanzada, porque su sector es más estéril en ofertas, porque están muy especializados”. En estos casos, Rodríguez aconseja parar y analizarse; reflexionar sobre qué es lo que te mueve, qué es lo que te motiva y a partir de ahí establecer tu apuesta de valor diferencial. “Todos los días demostramos una cantidad de competencias que se ajustan a más de un puesto de trabajo. El mercado no lo puedes cambiar, tú sí”.

Infografía:

Fuente: expansion.com

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